Fujifilm: 6 Razones por las que uso sus cámaras

_DSF7733.jpg

La cámara no hace la foto. El fotógrafo hace la foto pero sin cámara es poco lo que podemos hacer. Desde una pinhole hasta la réflex más avanzada, necesitamos una cámara. Y como la mayoría de nosotros no fabricamos nuestras propias cámaras nos toca elegir entre los fabricantes. Yo uso cámaras Fujifilm desde 2013 cuando me compré una X20 durante un viaje, en una mezcla de curiosidad y necesidad de una cámara más potente que mi iPhone. Digamos que era mi cámara “hobbie”. Por el lado más “serio” contaba con una Canon 50D y otra 6D

La X20 estuvo poco tiempo conmigo. La cámara estaba bien pero no tenía algunas de las prestaciones que me hubiera gustado. Tampoco se le puede pedir tanto a una cámara ¿no? Sin embargo, tenerla durante esos meses me abrió la puerta de una nueva posibilidad: Fujifilm. Hasta entonces, las únicas posibilidades interesantes para mi era Canon y Nikon, dos líderes históricos de la industria. La calidad técnica estaba prácticamente garantizada con cualquiera de las dos. Aún así, no estaban exentas de mejoras. Peso, precio y diseño eran algunas de las cosas que no me gustaban de mis Canon.

Menos de un años después de vender la X20, no pude resistir la tentación de volver con esa marca. Aproveché una oferta de Fotocasión que incluía la X-Pro1 y los objetivos XF 18mm f2 y XF 35mm f1.4. Este nuevo equipo fue como llegar a un lugar en el que te estaban esperando y no lo sabías: todo tenía sentido. Cinco años después sigue siendo mi fabricante de preferencia. Estas son las 7 razones por las que elijo cámaras Fujifilm.

1. Colores Fuji

Estoy seguro que no escuchas esto de las Fuji por primera vez. Fujifilm era, y sigue siendo, una empresa que fabrica película. Su crecimiento durante el siglo XX se dio gracias al éxito de sus negativos y diapositivas. De hecho, fue una de las pocas empresas (si no la única) que logró hacerle una competencia real al gigante americano Kodak. Toda esa sabiduría han logrado trasladarla a sus cámaras digitales con lo que ellos llaman las simulaciones de color. Velvia, Astia y Provia son algunas de las que encontraréis en las cámaras de este fabricante. Sus nombres están copiados literalmente de los famosos carretes de diapositivas que hizo famosa a la empresa japonesa. Lo mejor de todo: no estamos limitados a usar JPEG para disfrutar de estas simulaciones. Se pueden aplicar a los archivos RAW usando Lightroom.

2. Ópticas Fujinon

Este es otro apartado en el que Fujifilm a trasladado a sus cámaras mirrorless el conocimiento obtenido durante décadas de fabricación de sus propias cámaras de formato medio analógico y de objetivos para la producción audiovisual. En mi opinión, la línea XF de Fujifilm no tiene objetivos de gama baja. No los he probado todos pero, juzgando por mi experiencia y por el resultado que he visto de otros, todos tienen un standard de calidad altísimo. Incluso el 18-55 f2.8-4, que está incluido en mucho de sus kits de iniciación, tienen una calidad excepcional. Algo que no es fácil, si no imposible, de encontrar en lentes de kit de otras marcas.

3. Controles

Como saben, el diseño de las “sin espejo” de Fuji está inspirado en las cámaras analógicas. Bien sea las de diseño “telemétrico” como la X-pro2 o las tipo SLR como la X-T2. Una de las claves de ese diseño es que los controles de los aspectos más importantes de la cámara son físicos. Lo que permite al fotógrafo asignar valores de ISO, apertura y obturación antes de si quiera encender la cámara. Por ponerlo en otras palabras, es un diseño que tiene al fotógrafo en mente.

4. Tamaño y peso

Al tener menos piezas, las mirrorless pueden ser, y son, más pequeñas. Es las hace muchísimo más cómodas y discretas. En el caso de Fuji, existe la ventaja adicional de tener un sensor APS-C lo que permite que los objetivos sean más pequeños también.

5. Vídeo

Es cierto que Fujifilm no produce las cámaras de vídeo más famosas. De hecho, hasta el lanzamiento de la X-Pro2, el vídeo de las Fuji era prácticamente inservible. Estaba plagado de Moiré y efecto gelatina además de tener una calidad de imagen cuanto menos mediocre. Los nuevos modelos, encabezados por la X-T2 y más recientemente la X-H1, están demostrando que la compañía japonesa se está poniendo las pilas y recortando distancias con sus competidores. Os dejo dos ejemplos.

6. Precio

Comparado con sus competidores, Fujifilm produce equipo de altísima calidad a un menor precio aunque esta es una tendencia que está cambiando.

Finalmente, cada fotógrafo tiene sus propias necesidades y cada marca es capaz de satisfacer esas necesidades en mayor o menor medida. Para mi, estos 6 puntos sólo se suman a una sola cosa y es lo que más me atrae de estás cámaras: la experiencia. Con mi X-T2 siento que estoy trabajando con una cámara y no con un ordenador que tiene un objetivo enganchado a la parte frontal. ¿Qué marca has elegido tú y cuáles son la razones? Déjame un comentario abajo.