Por qué street photography

Un amigo me hizo una pregunta hace poco que era engañosamente compleja: “Fer, ¿por qué haces street photography?” La respuesta que le di, aunque sincera, no me permitió abarcar todo lo que quería, me gustaría y podía decir sobre street photography

Sin embargo, estoy muy agradecido por esa pregunta. Desde que me la hizo, he estado reflexionando en una respuesta.

La respuesta evoluciona con el tiempo. 

Vendedor ambulante. Caracas, Venezuela. 2007. Una de mis primeras experiencias en las calles caraqueñas. 

Cuando tuve mis primeros contactos con la fotografía, alrededor de 2005, la fotografía que me imaginaba haciendo, y que más me llamaba la atención, era parecida a la de Cartier-Bresson. Aún no sabía quién era el famoso fotógrafo francés. Ni sabía que lo que gustaba de la fotografía tenía el nombre de Street Photography. La habilidad que tenían estos fotógrafos de capturar escenas irreales sin más herramientas que la cámara y, más importante, la capacidad de previsualización me parecía un acto casi mágico. Eran capaces de crear imágines absolutamente surrealistas a partir de la realidad del día a día. ¿Cómo no sentirse atraído hacía eso?

Yo crecí en Caracas, Venezuela. Una ciudad que destaca por su hostilidad. La fotografía callejera me sirvió como excusa para salir y estar en la calle. Me permitía vivirla. Esa es otra de las razones por la que me atraía el street. Mi cámara era el escudo contra el caos urbano caribeño al mismo tiempo que era mi punto de conexión con él. La fotografía, como para muchos otros como yo, era una excusa para salir a enfrentar al mundo.

Pasaron los años y cambié Caracas por Madrid. El street se volvió en un hábito, una parte de mi. Fui encontrando un estilo (que aún estoy desarrollando) y afinando una visión. La foto callejera fue convirtiéndose en algo más profundo. Es el vehículo que, no sólo me permite mostrar el mundo a mi alrededor, sino que me habilita para expresarme de una manera más poética. Una poesía que no soy capaz de lograr con palabras. 

He estado probando otros géneros recientemente como el retrato. Sin embargo, no creo que la street photography deje de ser central en mi fotografía. Llega un punto en el que sientes en que es parte de ti y dejarlo es como renunciar a una parte de uno mismo.